lunes, 26 de junio de 2017

Una revisión a la Alta Magia de Lacan, Deleuze y Guattari, desde el Indianismo y una magia Decolonial Caota


La magia Lacaniana y la de Deleuzze y Guattari  indican que se debe llegar a un estado psicótico como cura para el proceso alienante de la cultura occidental contemporánea. Pero no analiza que la formación de esta psicosis colectiva es en realidad el producto de la cultura occidental algo que otros cineastas documentalistas occidentales ya han explorado como veta: Michael Moore y Peter Joseph por ejemplo. Desde el Indianismo esta psicosis colectiva del continente es una consecuencia del Pensamiento colonizado una herencia que viene dada desde la invasión europea y el establecimiento de las castas del Criollaje y el Mestizaje. Una psicosis que se traduce en esa alienación del colonizado como de la que habla Lacan y que forja las identidades del yo y el otro en nuestras culturas.
Esta visión del yo alienado y colonizado fija sobre el otro diferente de su versión de cultura occidental las distintas variedades de sobrenombres que mantienen relaciones de poder psicóticas. Así de esta manera es común encontrar en nuestro continente infinidad de apodos como ser: indi@, negr@, chol@, serran@,  nac@,  virloch@, flaite. Relaciones que no logran la inclusión y la concreción de una identidad nacional completa. Ante esto el Indianismo y el katarismo plantean liberación de las naciones Indias Aymaras, Quechuas, Guaranies y todas aquellas que representen una identidad nacional concreta. Esto porque la Psicosis producida por el pensamiento Occidental es una psicosis que se extiende desde su razón hasta sus instituciones económicas y jurídicas. Esto se puede  ver por ejemplo en los estudios de varias carreras y profesiones como las contables, las jurídicas y las religiosas, Las carreras contables por ejemplo establecen  la razón de los estados financieros. Habría que preguntarse ¿Existe en verdad una racionalidad en los estados financieros es decir en el capital como entidad? El capitalismo carece de Razón, porque no es un ser vivo, es una entidad autónoma que funciona solo para crear más y más capital, un egregor si se quiere o un cuerpo sin órganos como el que nombra Gilles Deleuze y Felix Guatari. Una entidad que carece de raciocinio que en realidad contiene son normas, que son amparadas por las estructuras jurídicas y las estructuras morales de la religión Cristiana.
Las relaciones colonizantes de la cultura Occidental pueden verse también arquetípicamente en las creencias de la religión Cristiana Católica de la trinidad. Padre- Colonizador, Hijo - colonizado, Espíritu Santo – Sistema Jurídico económico capitalista. Desde una Lectura de los circuitos como la que hizo Robert Anton Wilson. Encontramos al hijo colonizado en el primer circuito oral, al padre colonizador en el segundo  circuito anal y de territorio, y al espíritu santo en el cuarto circuito Religioso - Moral y que además es Económico. El tercer circuito Simbólico y Semántico habría sido casi eliminado por la implantación de la religión Cristiana, la eliminación de la escritura, y la sistemática eliminación de la lengua que viene realizándose hasta nuestros días.
El propósito fundamental, el fin supremo de la ´´ Escuela Campesina`` es hacer del niño indio un meztiso europizado, Un cholo k´ara. Poner en el niño indio, en lugar de su cerebro otro cerebro, significa, hacer de su persona otra persona. Cambiar su cultura vital por otra ajena y artificial, es matar una cultura natural y milenaria y poner en su lugar la cultura del conquistador blanco- europeo. Es insistir con bombo y sonaja en aquello que desde hace cuatro siglos ha venido forzando inútilmente el Occidente. La famosa teoría de la transculturización, resulta una aculturación al cien por ciento. El cerebro es la persona. Cambiar al indio es cambiar al ser humano, por un lobo. Transculturar es dejar sin cultura; es aculturar. ´´Fausto Reinaga``
    
Ahora me gustaría agregar una cita del escritor Franz Fanón quien fue la inspiración para el amauta quechua Fausto Reinaga.
La atmósfera de mito y de magia, al provocar miedo, actúa como una realidad indudable. Al aterrorizarme, me integra en las tradiciones, en la historia de mi comarca o de mi tribu, pero al mismo tiempo me asegura, me señala un status, un acta de registro civil. El plano del secreto, en los países subdesarrollados, es un plano colectivo que depende exclusivamente de la magia. Al circunscribirme dentro de esa red inextricable donde los actos se repiten con una permanencia cristalina, lo que se afirma es la perennidad de un mundo mío, de un mundo nuestro. Los zombis son más aterrorizantes, créamelo, que los colonos. Y el problema no está ya La violencia 8 entonces, en ponerse en regla con el mundo bardado de hierro del colonialismo, sino en pensarlo tres veces antes de orinar, escupir o salir de noche. Las fuerzas sobrenaturales, mágicas, son fuerzas sorprendentemente yoicas. Las fuerzas del colono quedan infinitamente empequeñecidas, resultan ajenas. Ya no hay que luchar realmente contra ellas puesto que lo que cuenta es la temible adversidad de las estructuras míticas. Todo se resuelve como se ve, en un permanente enfrentamiento en el plano fantasmagórico. De cualquier manera, en la lucha de liberación, ese pueblo antes repartido en círculos irreales, presa de un terror indecible, pero feliz de perderse en una tormenta onírica, se disloca, se reorganiza y engendra, con sangre y lágrimas, confrontaciones reales e inmediatas. Dar de comer a los mudjahidines, apostar centinelas, ayudar a las familias creyentes de lo más necesario, reemplazar al marido muerto o prisionero: ésas son las tareas concretas que debe emprender el pueblo en la lucha por la liberación. En el mundo colonial, la efectividad del colonizado se mantiene a flor de piel como una llaga viva que no puede ser cauterizada. Y la psique se retracta, se oblitera, se descarga en demostraciones musculares que han hecho decir a hombres muy sabios que el colonizado es un histérico. Esta afectividad erecta, espiada por vigías invisibles, pero que se comunican directamente con el núcleo de la personalidad, va a complacerse eróticamente en las disoluciones motrices de la crisis. ´´ Frantz Fanon``
Pero cual es en realidad la alternativa que plantea una descolonización Indianista. El Indianismo plantea el regreso al Ayllu y todas sus relaciones económicas sociales y espirituales. El Allyu es la comunidad de seres humanos y de seres no humanos, animales y espíritus tutelares que conviven en la tierra. Esta relación desde un pensamiento occidental podría ser entendida como un indigenismo New Age de relaciones ecológicas con el medio ambiente. Pero desde la experiencia real descolonizadora esta relación está más cercana a los rituales mágicos que nos acercan a una convivencia real con los espíritus, animales y cuerpos celestes.  Ejemplo los podemos ver en la observación convivencia y lectura de los astros que se tienen los Quechuas  y Aymaras; Los rituales con plantas de poder como ser la ayahuasca y el peyote para los Chipibos y los Huicholes respectivamente; O  los bailes de los Eguegu de los Yorubas. La alienación occidental también elimina todas estas prácticas mágicas de manera sistemática desde la evangelización Judea Cristiana y Católica  hasta la mitificación del terror de las películas de Hollywood, películas que satanizan todas las practicas mágicas de los pueblos no europeos.  (Y por cierto son muy bien satirizada por las películas afro americanas que las parodian, y que creo nunca fueron analizadas por la sobria lectura Lacaniana de Slavoj Zizec). Prácticas aterrorizantes que se convierten en  políticas del miedo. Como ser los conocidos discursos Estadounidenses contra los llamados ejes del mal.
Las Políticas del miedo producen una alienación más en el colonizado, que también empieza a reproducir estas mismas políticas ya sea para mantener las relaciones de poder de Occidente o para su emancipación en algunos casos. Como sucede con los radicales Islamicos yihadistas.
Cabria estudiar bien estos casos y sus orígenes. En Egipto hacia el año 1948 el filosofo Egipcio Sayid Qetub viajaría a Estados Unidos a su regreso determinaría que la sociedad Estadounidense y su cultura Nihilista es una sociedad psicótica y su cultura  alienante aleja a los egipcios de los preceptos del Corán. De ahí comenzó la Islamización del Política. Y la creación de los yihadistas Musulmanes. Sin embargo Al capitalismo no le interesa mucho los asuntos de las religiones o los límites de los estados o países, dentro de su Norma puede aceptar tanto a kurdos como chiitas, siempre y cuando pueda verse beneficiado. No le interesa si venderte  tecnologías, ropa, televisión enlatada o armas.   Lo único que le interesa es que su flujo de capitales aumente.
Pero la Magia de las culturas Indias del Awia Ayala  son prácticas ajenas a la tradición de las religiones Abrahamicas como las de los musulmanes, los judíos o los cristianos. Sus relaciones con los espíritus, y con el entorno son diferentes a esa relación con ese cuerpo sin órganos que describe Gillez Deleuze y Felix Guattari.  Son en todo caso relaciones con el entorno con las montañas, con los ríos, con los arboles, con los animales y con los Astros. Son relaciones con cuerpos visibles. Y  que a pesar de la hibridación y sincretismo aún perviven.
El Caoismo por su facultad de asimilar todos los sistemas mágicos como posibles y verdaderos puede acercarnos a una Magia decolonial y una magia amaútica. Pero también  podría solo convertirse  en un espacio Neoliberal ocultista esotérico y que solo sustente  a ese cuerpo sin órganos llamado Capitalismo en donde nuestras culturas solo sean  otros capitales más. Habrá que ver  si con la práctica de un Indianismo y un saber amaútico podemos pasar de esas Zonas Temporales Autónomas (TAZ) como las que nombra Hakim Bey a Territorios Autónomos de Tiempos no Gregorianos.    

Juan Manuel Avilés Arias
Indio Aymara  y Dibujante Pintor